Chira es la isla la más grande del pacífico costarricense fue habitada por  los Chorotegas, indígenas provenientes de Meso América, quienes  en un intento por escapar de las guerras tribales, llegaron al istmo alrededor del siglo VIII , después de Cristo, según investigaciones del  historiador Carlos Meléndez en su libro Historia de Costa Rica.  …fueron sometidos por otras gentes más belicosas, los Olmecas. Huyendo de esta dominación, por allí del siglo VIII después de Cristo,  avanzaron por el Pacífico centroamericano y terminaron su avanzada hacia el sur en el Golfo de Nicoya.  Este pueblo es el llamado Chorotega,  cuyo nombre deriva, del lugar primitivo de origen en el valle de México en Cholula…  (Meléndez. C. 2003: 19) Del párrafo anterior se tiene claro que los primeros pobladores de esta Isla llegaron provenientes de las culturas madres de México como lo fueron los Olmecas.  Si los orígenes de la población de la isla Chira data de más de 12 siglos, no es menos importantes la segunda oleada que se dio a  partir de la conquista española, ya que esa isla no solo fue lugar de tránsito para los conquistadores por el Golfo dulce entre Panamá y nicaragua, sino también punto estratégico, pues para la época se creía que existía un punto de salida al Mar a través del golfo   Pedrarias tenía ya ochenta y  dos años de edad, que para el siglo XVI era como tener doscientos, y estaba aquejado por la gota; pero muy acertados andaban los chismosos al  suponer que no iba a resignarse fácilmente a renunciar al dominio de Nicaragua y la región del Estrecho dudoso.      Chira, por sus condiciones naturales fue convertida en sitio de descanso y proveedora de algunos alimentos para las tropas de la corona, a  pesar de no contar con riquezas auríferas sí fue importante en los acontecimientos alrededor del proceso de conquista y consolidación de las  huestes imperiales, al respecto es importante la siguiente cita:   Empero, no tardó mucho en volver la presencia española a la zona, esta vez en la temida y por demás temible persona de Pedrarias. Tal y como  lo previó Hernández de Córdoba, el octogenario conquistador había decidido iniciar la campaña con la toma de Bruselas, y para prepararla  resolvió tomar como base de operaciones la isla de Chira.     El 16 de marzo de 1526, con mucho aparato y magnificencia, desembarcó en la isla, acompañado de numerosos soldados y hasta de un  sacerdote. Los indios de Chira, posiblemente desconcertados ante las idas y venidas de los españoles, salieron a rendirle obediencia. Al día  siguiente, que era sábado, se hizo una solemne procesión, se cantó un Te Deum y se dispuso la construcción de una iglesia. (Sáenz, F. 2000 En:  Quimera 2 en  http://www.com/).     De la cita supramencionada se puede inferir que estos primeros pobladores de Isla Chira eran personas pacíficas dedicadas al cultivo de  subsistencia como lo era maíz y a la pesca en su forma más rudimentaria.  La llegada de los conquistadores con Pedrarias a la cabeza no  provocó ningún levantamiento, y más bien, lo recibieron con muestras de alegrías y sumisión; aceptaron la imposición de una nueva visión de  mundo, de una nueva religión, y hasta ofrendaron regalías de gran valía.